Hace unos días descubrí la entrada al mundo paralelo de Dragones y Mazmorras.
Es un lugar secreto que guarda muchos de los misterios y aventuras que viví en mi infancia, adonde hay que entrar sin ser visto y procurando no hacer ruido.

Con mi propio mapa del tesoro llegué al barco pirata de los Goonies, vi las huellas de Indiana Jones huyendo de una gigantesca bola de piedra y, oculta entre la vegetación, descubrí la entrada a la guarida de los morlocks. Todo ello mientras mis pasos seguían unas vías abandonadas y en mi cabeza sonaba la banda sonora de Cuenta conmigo.

Aquella tarde tuve El tiempo en mis manos.