
Hace un par de semanas aterricé en la rama de un árbol.

Allí acababan de nacer dos aguiluchos.

Unos días después nació un tercero.


La madre los protegía de la lluvia y del sol.


El padre traía pescado varias veces al día.

Los aguiluchos fueron creciendo.

Y ya apenas cabían bajo su madre.


Curiosos, empezaron a investigar el nido.

Y la madre reforzó los bordes.

Esta historia continúa, en unos 30 días empezarán a volar.
Si queréis seguir su aventura en directo, por aquí os podéis asomar a su ventana:
http://pontu.eenet.ee/player/kalakotkas.html

¡¡Pero no hagáis ruido!!
Yo os dejo un resumen de lo que os habéis perdido:

:)

Jejejeje, ya sólo queda uno de ellos, como mola cuando empiezan a volar, gracias, un besazo, wapa, espero que todo vaya bien, muacks
O_O Estoy fuera unos días y me pierdo sus primeros “pasos”.
El pequeñín todavía no se lanza ;)
Besos!
Que bonito! le he dado al video, y por un momento uno de ellos me ha mirado. fijamente. a mi. Me ha parecido realmente inreible poder ver esto de tan cerquita, tan increible como el nacimiento de estos seres. Gracias por compártir cosas tan bonitas!
:) Gracias a ti por asomarte a esta rama.