He empezado a contestar un comentario del post que precede a este, pero cuando he acabado se me ha quedado pegado a los dedos y se ha venido aquí, a un espacio propio. Lo que decía es esto:

Creo que aunque nadie me leyera yo seguiría haciendo el blog. Ya escribía en mis cuadernos antes de que naciera Té con leche y de igual manera lo haré cuando esto acabe. Para mí este blog es una manera de ejercitar mi cerebro, de ordenar de algún modo los pensamientos que me vienen o una excusa para hacer fotos y contar historias. Sin embargo no puedo negar que gran parte de su atractivo es recibir otras visiones, ver qué os sugieren los post. Ya dije una vez y lo mantengo que aprendo mucho de lo que decís, me hacéis pensar y eso me gusta.

Si me planteo dejar un tiempo el blog o escribir menos seguido es sobre todo porque hay días en que apenas tengo tiempo de nada y en mi cabeza ronda un “pues todavía no has pensado el post”… Sin embargo, a pesar de que haya días en que me parece que como el Conejo Blanco llego tarde a todas partes, lo cierto es que me lo paso fenomenal, me encanta montarme mis historias, y he descubierto que me gusta compartirlas, ¿una vena exhibicionista? probablemente en parte sí, pero también el hecho de hacerlo público supone poner un cuidado que no tendría al escribir sólo para mí… Sí, es algo así como llevar los deberes bien hechos porque si no te ponen mala nota, qué quieres que te diga, necesito algo de presión. Por eso mismo, por mi pereza innata, si no noto esa “presión” pues me cuesta más “cumplir” con mi rutina, y me planteo volver a la intimidad de mis cuadernos, que oye, si cae una mancha de chocolate, pues ahí se queda, que tampoco molesta tanto.

A esto me refiero con lo de los sentimientos contradictorios, me encanta el blog, si te fijas está todo tan limpito…, es como una gran bufanda de imágenes y textos, y además se quedan enredados trocitos de aro, david, efe, rbk, ripio, y algún otro, pero quizá sea momento de tomar un té con calma, y volver luego con más ánimos.

Pero esto, así como me viene, se me va en un ratito. Y yo sigo por aquí, que si quieres pongo más agua en el fuego y nos servimos otra taza.

(David, si tu ne comprends pas quelque chose n’hésites pas à me poser des questions).