Parva sed apta mihi
(pequeña pero suficiente para mí) Ariosto
Mi casa, como la de Ariosto, es parva, sed apta mihi, y la mesa de la cocina es como una playa donde se suceden las mareas: según la hora del día llegan olas de trabajo o de comida.
En el dintel de la puerta de la casa de Lope de
Vega dice: “parva propria magna magna aliena parva” aunque a mi me parece que la casa de Lope no es tan “parva”.
En el dintel de la puerta de la casa de Lope de
Vega dice: “parva propria magna magna aliena parva” aunque a mi me parece que la casa de Lope no es tan “parva”.
Mi casa gana en parva a la de Lope, y por mucho!
Besos.