Caleidoscopio

Fragmentos de interior

Rinoceronte

Si ayer recibí un paquete, también envié otro.

Un pequeño rinoceronte de encargo (“something to hang as a Christmas tree ornament“)… ¡¿to hang?!

Con un poco de aprensión le puse esa arandela en el lomo, haciéndome a la idea de que no era más que un piercing indoloro y convenciendo al rinoceronte de que iba a estar muy guapo con su cinta a la espalda, balanceándose entre olor a canela y abeto.

De todo lo que le dije antes de cerrar su maletita, lo que más le reconfortó fue saber que desde las ramas tendría un puesto privilegiado para observar las caras de aquellos que abrirían sus regalos.

Y creo que se quedó contento.

Siempre son difíciles las despedidas…

… por suerte a él aún le queda su bienvenida.

5 Comments

  1. ¿Todo lo que haces tiene q parecer super especial? ¡Qué tía!

  2. No te preocupes por el rinoceronte, se le ve más que asustado expectante… El monstruo que come mermelada y el conejín también lo están con la llegada de su primera navidad. Claro que en lugar de colgarlos del árbol creo que los asomaré al belén :o)
    Es precioso! Yo me declaro fan oficial de tus bichitos

  3. Me encanta el packaging y todos esos detalles!! Moola!!

  4. …….haaaaaaaa
    que coloress….
    felicidad por tener tan hermosa coleccion….
    saludos
    juan

  5. Isra, :) gracias!

    alicia, dales un besito de mi parte a los bichitos y recuerdos del resto de la panda, ¡qué graciosos, me los imagino entre las ovejas del belén!

    Hola torita, de algo tendrán que haber servido nuestras clases de diseño objetual, con colonias y helados! :)

    Muchas gracias, juan imahginero, bienvenido :)

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