Ábrete sésamo, y apareció una cueva llena de destellos de lugares mágicos. Dos cumples con dos paisajes de cuento.
El primero comenzó con el bostezo del Vesubio, aunque es más apropiado Vesuvio en italiano, con dos uves como bocas que se asoman al centro de la tierra.


Vimos la casa donde vive el sol…
…y duerme la luna.

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Comimos una extraña galleta…
…que convirtió nuestro entorno en miniatura.

Y finalmente lo celebramos con una curiosa tarta de cumpleaños.

Pero se hizo de día y Sherezade calló discretamente…
Mañana la segunda parte. :)

Lo unico que faltaba eran las velitas en la tarta, quiza porque eran ya demasiadas… ;)
Jejeje, buena celebración de cumpleaños, que envidia me das al poder disfrutar de esos sitios, pero gracias por compartirlos con nosotros por este medio, muacks, muy chulas las fotos, wapa, un besazo
Felicidades!! Preciosa Nápoles.
¿No probaste la pizza Vesubiana, por la que cae el queso derretido como lava?
Baci
L., si ponen velas me las como también, estaba tannnn rica!!! :)
Hola, Andy, ya iré descubriendo otros sitios y pondré fotitos. Besos.
Gracias, conde! Pues no!! Buena razón para volver :) Baci.